Lo ocurrido en Europa se acerca a la austral realidad de la región en el renovado sentir proteccionista del mundo. Un reciente informe del departamento de Comercio Internacional del Banco Mundial destaca que desde el inicio de la crisis en el 2008 se registraron 78 medidas comerciales, de las cuales 66 se refieren a restricciones comerciales y 47 de éstas se llegaron a aplicar. Asimismo, las medidas
antidumping han crecido en 17% comparadas con el 2007 y los países en desarrollo se llevan buena parte del protagonismo. Dentro de América del Sur, se destacaron el incremento arancelario de 600 partidas en el Ecuador; las imposiciones argentinas de requerimientos de licencias no automáticas a autopartes, textiles, televisión, juguetes, zapatos y bienes de cuero; y los subsidios indirectos brasileños, aunque debe decirse que el sector privado en Brasil rechazó la iniciativa gubernamental de implementar licencias de importación.El Perú se aleja de esta tendencia. Puede discutirse si el reciente aumento temporal del
drawback resulta una medida proteccionista, pero la política de apertura comercial ha continuado -particularmente bilateral y fuera de Sudamérica-. Si bien es cierto que el acuerdo con Estados Unidos entró en vigencia en el peor momento, el Perú fue el último de los pocos latinoamericanos que se aseguraron el beneficio de la futura recuperación estadounidense. En medio de esta ola de proteccionismo, los acuerdos de Panamá o Colombia con Estados Unidos se ven más lejos que nunca.
