Así como a la minería se le cuestiona el daño a los ríos, la producción de harina y aceite de pescado no ha estado exenta de cuestionamiento por su daño al medio ambiente, tanto por los efluentes lanzados al mar como por la emisión de gases. Basta darse un paseo por Chimbote para darse cuenta de esto último.A nivel de recuperación de las bahías, 18 empresas pesqueras que operan en la bahía de El Ferrol en Chimbote acordaron invertir US$18 millones en la construcción de un emisor subterráneo de 7 kilómetros de longitud para arrojar los residuos (agua de mar y de cola) previamente tratados en altamar. Pero más allá de acciones de recuperación puntuales, el Ministerio de la Producción lanzó en el 2008 el programa Pesca Limpia, que implica el establecimiento de Límites Máximos Permisibles (LMP) para los efluentes de las plantas de harina de pescado que contaminan las bahías donde operan estas instalaciones. Para ello, las pesqueras deben adecuar sus Planes de Manejo Ambiental (PAMA) de manera de incluir el tratamiento complementario (químico o bioquímico) que les permita cumplir con los límites establecidos. De hecho, Produce estimó que cada una de las 56 plantas deberán invertir entre US$1 millones y US$1.5 millones en la adquisición de evaporadores para cumplir con la LMP. A manera de ejemplo, cabe señalar que Tecnológica de Alimentos estimó que debe invertir entre US$2 y US$5 millones en cada una de sus 17 plantas para adecuarlas a la norma. Por otro lado, se espera que el cumplimiento del nuevo sistema de Límites Máximos de Captura por Embarcación (LMCE) ayude a reducir los efluentes y emisiones, pues las plantas ya no trabajarán a capacidad plena durante algunas semanas, sino que podrán distribuir su producción en períodos más largos.(Como tablita o
bullets)
Límites Máximos Permisibles 1.5 gramos por litro para los aceites y grasas 2.5 gramos por litro para los residuos sólidos suspendidos totales5 a 8 gramos por litro de acidez del agua1 a 5 UIT de multa por incumplimiento de los niveles
