Contracorriente

El Quijote en Norteamérica

Edición de Marzo 2009
 ¿Cómo habría cambiado la historia de Estados Unidos de haber sido conquistado su territorio por los españoles y no por los ingleses?
Por Serapio Cazana11036Si volvemos a barajar las fichas de la historia, el famoso "¿por qué no te callas?" habría sido dicho por el rey de España a un indio piel roja y no al presidente venezolano. ¿Cómo competirían hoy las fuerzas internacionales si España colonizaba los actuales territorios de Estados Unidos? ¿Se habría desarrollado un capitalismo hispano o más bien esa región sería más pobre que los territorios conquistados por los ingleses? Imaginar una historia alternativa en esos términos implica necesariamente tomar en cuenta los procesos de conquista, no como causa-efecto invariable sino como puntos de referencia para pensar el presente de manera más ilustrativa.Primer escenario: el norte en el surEn el siglo XV, las potencias coloniales europeas buscaban poder, riquezas y, aunque suene increíble, también almas conversas al cristianismo. Por ello, resulta difícil creer en una empresa de conquista hacia una tierra como la de Norteamérica donde había escasa mano de obra nativa y pocos metales preciosos disponibles. Por eso, es factible suponer que para que España hubiera ido abriendo camino hacia el norte, alguna potencia como Holanda o Inglaterra le tendría que haber ganado la posta en el descubrimiento de América del Sur.De hecho, ello estuvo a punto de ocurrir. Antes de que Cristóbal Colón recurriera a Isabel La Católica, ya había solicitado el auspicio de Enrique VII, rey de Inglaterra, para financiar su viaje a "las Indias". Pero la solicitud no fue concedida por el monarca; incluso la reina de Castilla tampoco fue convencida en el primer intento del navegante genovés.Pero si Enrique VII hubiera financiado a Colón, los ingleses habrían dominado el mar Caribe y les habrían cerrado el paso a los hispanos hacia el sur, y tal vez hasta hubieran conquistado México. De modo que la colonización hacia el actual territorio de Estados Unidos habría sido la consecuencia natural de la expansión de los Reyes Católicos y quizá los piratas más famosos habrían sido españoles.En el libro Imperios del mundo atlántico, Sir John H. Elliott hace ver que las diferencias actuales entre el norte y el sur de alguna manera se explican por el tipo de colonizaciones que se llevaron a cabo. España ya había tenido la experiencia del mestizaje en el viejo mundo, particularmente con los árabes. Ello explica por qué establecían sociedades mixtas, donde integraban no solamente a la población indígena sino a los esclavos. "Una de las diferencias en los procesos de conquista entre los españoles e ingleses es que los primeros iban con el estandarte de la fe; ellos iban a ganar cristianos. Incluso los colonos laicos habían interiorizado que su misión era expandir su credo", menciona Luis Bustamante, profesor de historia de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima. El catedrático sostiene, además, que de alguna forma la experiencia chilena, argentina o del Brasil ayuda a visualizar una Norteamérica conquistada por los españoles -es decir, en territorios donde el mestizaje no pudo ser mayoritario y los migrantes habrían terminado siendo la mayoría-.En primer lugar, en el norte los españoles no habrían encontrado oro y plata en las cantidades que los ingleses habrían hallado en el sur. Los colonos, por tanto, habrían manejado los oficios de la agricultura para sobrevivir. ¿Con qué mano de obra? La primera opción era con la suya propia, y la segunda con la de los esclavos traídos del África. Y si bien se ha mencionado la tendencia hispana hacia las sociedades mixtas, los indios norteamericanos no constituían grandes poblaciones como para crear una economía nacional con su trabajo. De hecho, Jesús Cosamalón, profesor de historia de la Pontificia Universidad Católica del Perú, menciona que al norte de México los españoles quisieron conquistar a la población nativa tal como lo hicieron en el sur, pero simplemente no pudieron.Así, después de la experiencia de Hernán Cortés, los españoles enviaron varias expediciones de conquista hacia el actual territorio de Estados Unidos pero fracasaron todas. Los intentos más conocidos son las empresas de conquista de Ponce de León, Lucas Vázquez de Ayllón, Pánfilo de Narváez, Fray Marcos de Niza, Francisco Vázquez de Coronado y Hernando de Soto (éste último había invertido toda su fortuna adquirida en el Perú comprando barcos y pertrechos). Habían llegado a La Florida, Alabama, Arkansas, Texas y Oklahoma; pero en ningún lugar lograron hacer una colonia permanente.Pero incluso asumiendo que estas expediciones hubieran logrado asentarse permanentemente, lo más probable habría sido que trabajaran con mano de obra esclava, y se hubiera gestado una sociedad como la brasileña, con samba y carnavales en Miami, Los Ángeles o Washington. "El ideal de los conquistadores españoles de tener una encomienda y sirvientes que trabajen en lugar de ellos no está muy lejos de Robinson Crusoe y su criado Viernes", dice José Ragas, profesor de historia de la Pontificia Universidad Católica del Perú.Segundo escenario: Cortés exitosoOtra posibilidad es que Hernán Cortés hubiera podido llegar a México a pesar de los ingleses o de otro imperio colonial del sur, y hubiera tenido éxito no solamente en el terreno militar sino en sus planes de estado. La ocupación de Tenochtitlán en 1519 significó para Cortés la promesa de crear un reino mestizo separado de España, lo cual se puede deducir de su pasión por las mujeres indígenas y el hecho de prohibir el ingreso de mujeres españolas a su entorno. El historiador francés Christian Duverger menciona que Cortés tenía una especie de teoría del mestizaje para su nuevo imperio, y aunque nunca dio el paso de independizarse de España, con seguridad lo pensó.De haberse dado ese paso, la conquista del norte habría sido cuestión de tiempo, comenzando por Texas, Nuevo México y Arizona. Elizabeth Graham, investigadora del University College de Londres, sostiene que Cortés tenía las cualidades para ser un expansionista. "Era un pensador ágil en cualquier circunstancia y tomaba decisiones de manera rápida; era organizado, ambicioso e inteligente", afirma. Es decir, más que una conquista española de Norteamérica, habría sido la conquista de un imperio hispánico mestizo que probablemente habría terminado siendo más poderoso que la misma península, dado que la cantidad de oro, plata, territorio y otros recursos le habrían dado la capacidad para comerciar por cuenta propia con otros imperios europeos y desarrollar una economía imperial sólida.Sin embargo, para colonizar Estados Unidos, Cortés habría tenido que forjar otro espíritu en los conquistadores, ya que la explotación de los recursos no era lo primordial; más bien lo era fundar ciudades y dar origen a poblaciones con buen gobierno, según los criterios de los nuevos estados nacionales que ya surgían en Europa. Quizá lo primero que hubiera hecho Cortés habría sido la transformación de sí mismo: pasar de ser conquistador a convertirse en monarca o un emperador propiamente dicho, pues si bien estudió latín en la Universidad de Salamanca, no terminó sus estudios, y más bien prefería la aventura a la organización. "Cortés no era un hombre del Renacimiento, como suele mencionarse, sino un hombre medieval a caballo", sostiene Pedro Pérez Herrero, Sub Director del Centro de Estudios de México del Instituto Ortega y Gasset de Madrid.Tercer escenario: España reloaded11037Por otra parte, también es admisible suponer que los españoles hubieran podido llegar a Norteamérica en un tiempo muy posterior al descubrimiento. Siguiendo las explicaciones del profesor Elliott, el proceso colonizador es la imagen del momento que vive la potencia colonial. En ese sentido, España difícilmente pudiera haber producido un orden señorial medieval -como hizo en el sur-, sino que habría reproducido el sistema político de su tiempo. En todo caso, el haber llegado a Norteamérica en un contexto europeo más desarrollado industrialmente -y con sistemas de gobierno menos feudales- habría posibilitado que se estableciera una nación mucho más dinámica en los valores de la modernidad, con sistemas más representativos y democráticos.Sin embargo, en el siglo XVII España aún no contaba con los beneficios de la alfabetización, pues, el humanismo del Renacimiento –que también llegó a la península- comenzó a frenarse como política de estado. Las cortes y el Consejo de Castilla en 1623 suprimieron numerosas escuelas privadas, alegando que el número de estudiantes hacía disminuir la mano de obra. A ello se suma la prohibición de la lectura de la Biblia en castellano (sólo estaba disponible en latín), mientras que en el mundo anglosajón la lectura de la Saint James Bible resultó ser un poderoso estímulo a la alfabetización. Debido a esas limitantes, emigrar a territorio norteamericano podría haber resultado la gran promesa para los jóvenes españoles que buscaban mejores condiciones de vida. ¿Pero qué tipo de colonización habrían establecido los españoles en el norte? ¿Habrían podido mantener cohesionada a una nación en un vasto territorio? Lo más probable es que en los siglos XVII y XVIII la migración europea habría comenzado a ser variopinta, por lo que mantener la unidad política habría resultado ser tan difícil como lo fue en América del Sur, donde pese a tener unidad cultural y religiosa las naciones terminaron separándose. ¿Habrían tenido su propia guerra de secesión? Más que de aspectos intrínsecos de la cultura española, todo habría dependido de si surgían grandes líderes análogos a Jefferson o Washington.En todo caso, es muy posible que con menos metales valiosos y una escasa mano de obra, el imaginario hispánico hubiera desarrollado el espíritu de la revolución industrial del siglo XVIII y así sacado ventaja a varias naciones europeas, especialmente si la vitalidad de los jesuitas se convertía en el motor de la cultura y de las ciencias. En ese escenario, y frente a la continua competencia con las colonias del sur del continente, los españoles habrían podido forjar una potencia económica similar al Estados Unidos de la actualidad. La independencia de la madre patria se habría logrado quizá cerca del mismo período en que ocurrió con los ingleses, puesto que España no habría puesto tanta resistencia en perder una colonia que no le aportaba grandes cantidades de riqueza.¿Qué papel habría desempeñado la religión católica? Es muy conocida la tesis weberiana, la cual sostiene que uno de los pilares del espíritu capitalista fue la religión protestante. Según Weber, los protestantes ven los bienes materiales como signo de la bendición divina, y por ello desarrollaron toda una ética del trabajo; mientras que en el catolicismo la pobreza era una virtud, y los desamparados heredarían el reino de los cielos. Pero si bien en la conquista la fe jugó un papel decisivo, a partir del siglo XVIII el contexto era distinto, y el capitalismo comenzó a surgir en naciones muy disímiles en credos religiosos. Por ello, no es esperable que el modelo económico hubiera variado respecto de lo que ocurrió.El Tío Sam(i) Como fuere, el siglo XX habría tenido sus propios matices con un Estados Unidos español, y hoy la moneda hegemónica no sería el dólar, sino una peseta americana; o quizá los billetes llevaran la imagen de Cortés o de un fundador venido de Castilla. En el terreno político la ex gran colonia del nuevo mundo también habría jugado los dados decisivos en las guerras mundiales, aunque es difícil imaginar si un potencial Franco habría estado a favor o en contra de un contra fáctico Hitler. Y Patton no sería Patton, sino Pérez, Rodríguez o Vásquez, y habría tenido como ideal al Cid Campeador o al ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.En todo caso, si se mueven las fechas y los sucesos del pasado, no se puede asumir que la historia siguiera un curso similar al que conocemos, porque con un castellano americano en la Casa Blanca, por decirlo de alguna manera, la Guerra Fría bien pudo producirse igual frente a una potencia europea o asiática. También cabe dentro de lo posible que el equilibrio de fuerzas mundiales haya estado dado entre Norteamérica y Suramérica, en especial si –como se asumió en el primer escenario- Inglaterra colonizaba esta parte del continente y se producía una lucha entre vecinos por los espacios vitales.Pero lo más significativo quizá sería el tipo de relaciones que el Estados Unidos hispano mantendría con el mundo árabe, ya que la herencia mora se diseminó en España por alrededor de 700 años. En la reciente guerra contra Iraq, José María Aznar estuvo del lado estadounidense; ¿pero qué habría pasado si la potencia mundial hubiera sido un Estados Unidos con herencia árabe? De lo único que se puede estar seguro, pues, es que el norte y el sur no serían los de ahora.

0 comentarios

Escriba su comentario *





Normas de uso:

Esta es la opinión de nuestros lectores, no de PERUeconomico.com

No está permitido dejar comentarios contrarios a las leyes peruanas o injuriantes

Su comentario no debe exceder los 1500 caracteres