A la luz del crecimiento de las agroexportaciones en la zona de influencia del programa Chavimochic, son muchos los que señalan que el desarrollo de las grandes obras de irrigación será el soporte de la expansión de la agricultura peruana ante la necesidad de aprovechar las tierras eriazas. Según el Ministerio de Agricultura (Minag), hay potencial para ampliar en 80,000 hectáreas la frontera agrícola si se llevan a cabo los megaproyectos de irrigación existentes. Además, esta misma entidad estimó que las tierras eriazas podrían captar inversiones por US$1,000 millones durante los próximos años. Cabe indicar que estos proyectos ya atraen el interés de las principales agroexportadoras. En ese sentido, se sabe que Camposol, Danper Trujillo, Sociedad Agrícola Virú, Agro Industrial Paramonga y el colombiano Grupo Manuelita están interesados en 37,000 hectáreas de tierras eriazas del proyecto Olmos-Tinajones. Y en el caso del proyecto Jequetepeque-Zaña, Empresa Agraria Industrial Andahuasi y Danper Trujillo manifestaron su interés en adquirir tierras que se venderían sin derecho al uso de agua, por lo que demandarán una inversión de entre US$3,000 y US$4,000 para habilitar cada hectárea.Aparte de las grandes obras de irrigación, el Minag cuenta con el Programa Subsectorial de Irrigaciones (PSI), el cual impulsa la tecnificación del riego para lograr un mejor aprovechamiento del agua. En materia de mejora de la infraestructura, esta entidad trabajó sobre 882,000 hectáreas, con una inversión de S/.362 millones (el 87.6% del monto fue solventado por la citada entidad y el resto por los beneficiarios). Como parte de su acción, el PSI ha rehabilitado 162 bocatomas y 660 kilómetros de canales, y realizó 1,960 obras complementarias. Por el lado del riego tecnificado, el programa ha logrado la instalación de 7,050 hectáreas, con una inversión de S/.27.8 millones.
