Qué hacer en tiempos de bonanza vis-à vis tiempos agitados: en cuál de los dos funciona mejor el gerente peruano
Por Dalila Platero*
* Presidente del Grupo Expansión
¿Puede alguien entender la crisis financiera internacional si se detiene frente a los siguientes titulares?
-“Alexander Lebedev, un antiguo agente de la KGB y poseedor del 30% de Aeroflot, ranqueado por Forbes Nº 39 en la lista de millonarios rusos, tiene intención de comprar la gran institución periodística London’s Evening Standard”.
¿Quién no conoce las andanzas y los estragos que causara Madoff?
-“Mucha gente -dice el London’s Evening Standard- ha sido tan exitosa que no ha aprendido a tolerar pérdidas y fracasos. Si usted ha perdido un montón de dinero tendrá una sensación de vergüenza, culpa y desamparo”
- En Irlanda, el incuestionablemente exitoso modelo económico está haciendo aguas.
- En París, Libération pronostica que ni el hiperactivismo de Sarkozy podrá hacer frente a la deflagración financiera planetaria.
- Hermès -dice el Financial Times- se ve forzado a cambiar de estrategia por declinación del 58% de sus assets.
- En la India, fraude de un billón de dólares en Compañía Satyam de - Servicios de Computación.
- “Gloomy Jobs Data” (The Times – Londres)
- “Los inversores deben posicionar sus portafolios predominantemente debajo del paraguas gubernamental”
- “Italia está sufriendo una rápida desaceleración en la oferta de MBA’s a causa de la crisis mundial”
- “El Primer Ministro australiano recomienda una improcedente política de co-coordinación entre los líderes políticos mundiales”.
Emma Jacobs, una de las principales columnistas del Financial Times, da consejos sobre como “sobrevivir” en la crisis y Le Monde abunda en su editorial “Keynes o Friedman” en adjetivaciones catastróficas que van desde la descripción del tsunami financiero hasta preguntarse, en tono depresivo, sobre qué clase de crisis estamos viviendo.
Mientras tanto, el presidente Sarkozy parece menos preocupado porque ha previsto para el 2009 en el Budget del Elysée 16 millones de euros para sus desplazamientos aéreos por países donde quiere hacer oír su voz para contrarrestar la empatía del nuevo presidente americano, tratando de oficiar de salvador de la humanidad.
En otra dirección -ya casi divertida-, el Wall Street Journal del 31 de diciembre del 2008 relata la crónica del CEO de Liz Claiborne, quien desde el mantra “every penny counts” cumple sus misiones internacionales en las que recorre más de 300,000 kilómetros anuales volando siempre en coach a destinos tan distantes como Hong Kong, Los Angeles, Amsterdam y Montreal. Finalmente reconoce que anda un poco cansado hasta que termine con un ataque al corazón o con un irreversible “emotional breakdown”.
Todo este despliegue periodístico que sufrí al comienzo del 2009 en París no impidió que disfrutara golosamente de mi estadía, incluidos todos los anuncios de cataclismos universales y de abundante chismografía sobre la inminente salida de la Ministra de Justicia francesa, la rutilante y poderosa Rachida Dati; esto salpicado por la crisis del gas ruso - Ucrania, las tormentas de nieve que paralizaron los aeropuertos, la diversión de los niños y adultos neerlandeses aprovechando las pistas de los canales congelados junto con los vahos de los fumadores de marihuana en los cafés de la ciudad. Salvada mi incapacidad, por lo menos pude, adustamente, como señora antigua visitar entre entusiastas adolescentes del Museo de la Marihuana de Amsterdam y moverme entre grupos a los que la crisis mundial no les hacía mella.
Ya de vuelta a mi querida Lima “la horrible” me encontré con un clima de crack muy peculiar, con una pregunta que me soltó a boca de jarro un periodista. ¿Usted piensa que los peruanos nos diferenciamos del resto del mundo por nuestras conductas frente a la crisis y la bonanza?
El momento de innovar
Tal diferencia no existe. En todas partes muchos disfrutan masoquistamente en la “parálisis por análisis”; otros -los optimistas natos- enarbolan la protectora teoría del blindaje y algunos aprovechan la crisis para consumar despidos o troche y moche sin siquiera tener el mínimo sentido de visión para entender lo que eso les acarreará en el futuro.
El profesor Sebastián Edwards escribió en La Tercera de Chile el 28 de diciembre de 2008: “(…) Personas que poco o nada entienden sobre el tema de la recesión pontifican sin cesar, transmitiendo miedo y terror (…) Este es el momento de hacer cosas verdaderamente revolucionarias e innovadoras”. Y en esta última frase se condensa la respuesta a la pregunta que me hicieran los periodistas.
Sí, hay una diferencia: los peruanos gozan de un componente genético que los distingue de muchas otras culturas: son enormemente creativos (en lenguaje popular se diría “recurseros”). Sin embargo, la baja autoestima les impide reconocer esa condición y no la aprovechan en tiempos tormentosos. La desprecian.
La crisis actual no es más dramática ni más terrible que otras tantas por las que pasó la humanidad. Nunca la historia ha tenido un decurso lineal. Los comportamientos frente a la incertidumbre y la adversidad se parecen bastante a lo que en psiquiatría se llama bipolaridad: extremos de euforia y extremos de depresión.
Cuando estamos en la etapa de exaltación creemos que podemos hacer todo: somos dueños del universo. Ejemplos arrasantes: el bling-bling sarkoziano o los arrebatos de seudo-éxitos de la pareja kirchneriana argentina. Luego caemos vertiginosamente en el desastre y en la retracción violenta.
Si los gerentes y empresarios peruanos se concentraran en activar y hacer tangible la creatividad de su gente, serían entonces capaces de moverse eficazmente en épocas de bonanza y en épocas de vacas flacas. La bonanza es a veces mucho más peligrosa que la crisis porque se arroja mucho por la ventana, se entra en la zona de confort y se apoltrona en el sillón de “los laureles que supimos conseguir”.
Dos héroes del liderazgo
Creo que en estos tiempos todos deberían leer y conocer la epopeya de Ernest Shackleton (1914) y su Endurance, y en tiempos más recientes las Aventuras de unGlobal Entrepreneur: Richard Branson, el creador del Imperio Virgin. Como dicen los editores de su último libro, Business Stripped Bare, Richard, así llamado familiarmente por su gente y sus clientes, es un ejemplo originalísimo de la aplicación de la creatividad: “es la única persona en el mundo que ha consolidado compañías de ocho billones de dólares en ocho sectores diferentes”. “No deje –dice Richard- que sus limitaciones destruyan su autoestima. Empuje sus fuerzas”.
Eso mismo vivió Shackleton frente a su gran fracaso cuando quiso atravesar la Antártida y quedó inmovilizado dos años, entre los hielos, con sus 27 tripulantes. Pero pudo convertirse en uno de los grandes líderes de su época logrando que su gente movilizara la creatividad y la intrepidez para enfrentar los peligros devastadores de la naturaleza.
Una de las señales más claras de la presencia de la creatividad es el humor. El gran explorador no se detuvo a lamentarse en lo que no pudo ser, sino que animó y divirtió constantemente a sus hombres y así pudo salvarlos de una muerte segura.
Las estudiosas de su vida Margot Morrell y Stephanie Caparell han escrito un magnífico libro donde aplican -desde las vicisitudes de la saga de Sir Ernest Shackleton- formas de manejo de las dificultades de las empresas. En la introducción de su libro Shackleton’s Way mencionan lo que él dijera en una de las cartas a su esposa: “Amo la lucha y detesto los tiempos fáciles”.
Si nuestros gerentes y empresarios pusieran el miedo a un costado, borraran del vocabulario cotidiano la palabra crisis y jugaran con la creatividad, no solamente saldrían airosos del huracán financiero, sino que encontrarían nuevas formas de hacer negocios saludables. Incluso, sin proponérselo, obrarían una metamorfosis empresarial que desdeñe los cambios cosméticos y vaya a la raíz y al centro mismo de las organizaciones.
Shackleton no cambió el mundo: fracasó dos veces como explorador, pero su accionar lo convirtió en el héroe de liderazgo. De otro lado, cuando conocí hace muchos años a Richard Branson, era la entonces gloriosa época de la compañía aérea Braniff, que fracasó también estrepitosamente. Sus hombres y mujeres, liderados por E.C. Booth, también aprendieron a seguir adelante y crear nuevos negocios. Richard acaba de lanzar Virgin Galactic y no hay ningún indicio de que en estos días detenga sus proyectos por la crisis.
Si estos líderes-héroes tuvieron miedo al riesgo, aun con ese miedo construyeron y siguen construyendo: uno desde el legado de sus enseñanzas, el otro descubriendo cada día algo nuevo.
Normas de uso:
Esta es la opinión de nuestros lectores, no de PERUeconomico.com
No está permitido dejar comentarios contrarios a las leyes peruanas o injuriantes
Su comentario no debe exceder los 1500 caracteres
La clase empresarial peruana todavía no marca la pauta en la región, pero ya se acerca a ello
Leer artículo >En medio de la incertidumbre del 2009, muchos directorios y gerencias se preguntan qué hacer con todo lo ganado el año pasado
Leer artículo >Los directorios de las empresas peruanas empiezan a profesionalizarse, pero deben afinarse a puertas de la crisis económica
Leer artículo >Los gerentes responden sobre a qué otros gerentes admiran
Leer artículo >Respire. Cuente hasta 10 y, cuando termine de leer este artículo, vuelva a hacerse esa pregunta que tanto lo atormenta: ¿despedir personal es la …
Leer artículo >Los periodos de crisis, aunque cueste imaginarlo, pueden convertirse en una oportunidad para las empresas de consolidar y optimizar sus negocios
Leer artículo >Decidir.Este es el verbo que mas veces al dia conjuega un gerente. Cuando el auge economico cede paso a periodos de riesgo, equivocarse al …
Leer artículo >Inmobiliaria hoy en Lima: qué viene sucediendo y hacia dónde vamos, qué esperar, qué proponer y qué cambiar en el 2009
Leer artículo >La banca peruana no dará un frenazo el próximo año, pero sí tendrá que cuidar más sus “espaldas” patrimoniales
Leer artículo >La escasez del agua no es un mito ni cuento de hadas -o dragones-: es una realidad que ya golpea las cuencas peruanas y, …
Leer artículo >No es broma: los problemas que actualmente afronta la gestión del agua en el Perú y en el mundo podrían llevar a escenarios dramáticos …
Leer artículo >