Ahora le tocó a Dubai: ¿cuál es la principal lección que esta crisis deja al emirato?
Por Kenneth Rogoff*
* Profesor de Economía y Política Pública en la Universidad de Harvard
CAMBRIDGE. Los inversores globales están resoplando de furia por la decisión de Dubai de permitir que su compañía privada de bandera Dubai World solicite una moratoria de seis meses (lo que implica un incumplimiento de pagos al menos parcial) en el pago de una deuda de aproximadamente US$26,000 millones. ¿Qué esperaban exactamente los inversores cuando compraron bonos en empresas con nombres del tipo “Limitless World” (Mundo Sin Límites), una de las quebradas subsidiarias de bienes raíces de Dubai World? Estamos frente a una mentalidad de burbuja.
La idea, imagino, era que el gobierno del emirato respaldaría cada crédito, sin importar lo riesgoso que fuera. Y si el gobierno de Dubai, pobre en petróleo, no tenía el dinero, entonces de alguna manera Abu Dhabi, su hermano rico en petróleo, escupiría el efectivo necesario.
Una expectativa absurda, uno podría pensar. Pero prácticamente no más improbable que cualquiera de los otros rescates masivos que hemos visto en el mundo a raíz de la reciente crisis financiera. Lo que realmente fastidió a los inversores, obviamente, fue darse cuenta de que, sí, algún día habría que retirar las garantías de deuda insostenible. Llegado el caso, un mundo excesivamente apalancado va a tener que encontrar la manera de recortar la carga de deuda, y no todo será agradable.
Están aquellos que se regodean en lo que consideran un justo castigo para las ambiciones sobredimensionadas de la avasalladora Dubai. Yo no comparto esta opinión. Es cierto, Dubai, con sus islas artificiales, hoteles que simulan Venecia y canchas de tenis en las terrazas de los edificios es un castillo de arena en el mundo real. Aun así, Dubai también le demostró al resto de Oriente Medio lo que el espíritu empresarial puede alcanzar.


Su aeropuerto se ha convertido en una estación nodal global de tal relevancia que los reguladores alemanes recientemente tuvieron que obligar a Emirates Airlines a aumentar sus tarifas a Francfort, esto para que la empresa nacional Lufthansa no perdiera demasiada actividad comercial. Y, con sus mercados de bienes y capital relativamente abiertos, Dubai se ha convertido en un nodo comercial no sólo para todo Oriente Medio, sino también para partes de África y Asia. En la víspera de la crisis financiera, otros estados del Golfo habían empezado a mirar a Dubai en busca de una visión profunda sobre cómo podían diversificar sus economías y seguir prosperando cuando los pozos de petróleo se secaran.
Sí, Dubai es ciertamente un estado autocrático donde las finanzas están estrecha y secretamente controladas. De hecho, la falta de información detallada sobre las finanzas de los Emiratos fue una razón central por la que el impago de Dubai World causó tanta sorpresa.
Pero, en muchos sentidos, las autoridades de Dubai han sido asombrosamente tolerantes de la libre expresión. Hace un año, participé de una velada de presentaciones de artistas locales en la Universidad de Dubai. Un artista, un fotógrafo emiratí, presentó una línea de tiempo visual de la construcción de una de las estaciones del nuevo sistema de subterráneos de Dubai. Este artista local ha experimentado la asombrosa transformación de la ciudad-estado en los últimos 13 años, que se vio impulsada por el tipo de auge inmobiliario que uno asocia con las ciudades chinas de más rápido crecimiento, mas no con Oriente Medio.
En lugar de simplemente elogiar las nuevas construcciones del gobierno, el artista destacó lo irritante que les resultaba el cambio a los ciudadanos de larga data. ¿Cómo se relaciona uno con los objetos inanimados que se elevan de las tierras desérticas áridas y a la vez majestuosas? Otro artista presentó una visión de cómo se podía utilizar la iluminación exterior para transformar los minaretes, y ayudarlos a destacarse en el manchón de edificios modernos que caracteriza a la ciudad contemporánea de Oriente Medio. Sus visiones eran imponentes y, a simple vista, algo radicales. Llamaba la atención que esas ideas pudieran expresarse abiertamente.
Cualquiera que esté familiarizado con Dubai entiende que estos son sólo pequeños ejemplos de un abanico de creatividad mucho más amplio, ése que ha permitido que el país sedujera a profesionales extranjeros de elite de las industrias de las finanzas y otras. En gran medida como en Estados Unidos, los extranjeros de elite han desempeñado un papel clave en el desarrollo de las diversas industrias de servicios de Dubai.
Por supuesto, otros países en el Golfo también tienen algunos logros sorprendentes en su haber. La compañía nacional de petróleo de Arabia Saudita ha adquirido una experiencia interna en perforación petrolera que es ampliamente admirada en Occidente. Qatar ha tenido éxito en los medios con Al Jazzera, mientras que Abu Dhabi ha ayudado a patrocinar avances notorios en inteligencia artificial a través de su apoyo al ajedrez electrónico. Pero Dubai, con muy poco oro negro propio, ha hecho, con menos, más que cualquier otro estado de la región.
Desafortunadamente, Dubai terminó siendo objeto de las leyes de gravedad financiera. Esta vez no fue diferente. La especulación y el empréstito masivos llevaron a cargas de deuda excesivas y, en definitiva, a la cesación de pagos.
¿Es éste el final del camino para el crecimiento épico de Dubai? Lo dudo. Países de todo el mundo y a lo largo de la historia han cesado en el pago de sus deudas y vivieron para contarlo, incluso más prósperos. No hay duda de la necesidad de Dubai de reestructurarse y podar sus excesos antes de que pueda reanudar una trayectoria de crecimiento más sostenible, aunque lograrlo llevará tiempo.
¿Habrá contagio a países vulnerables en Europa y otras partes? Todavía no. Si bien el caso de Dubai no es diferente, sí es especial, de manera que el efecto en la confianza de los inversores debería mantenerse restringido por ahora. Pero los inversores están aprendiendo –por la vía difícil– que las posibilidades y recursos de ningún país son ilimitados.
Copyright: Project Syndicate, 2009
Normas de uso:
Esta es la opinión de nuestros lectores, no de PERUeconomico.com
No está permitido dejar comentarios contrarios a las leyes peruanas o injuriantes
Su comentario no debe exceder los 1500 caracteres
La monetización de los déficit fiscales: un riesgo latente para varias economías –incluso avanzadas– en el 2010
Leer artículo >Por qué la crisis de Grecia podría catalizar la unidad en el Viejo Continente
Leer artículo >Perfilando sucesores para Dominique Strauss-Kahn
Leer artículo >El giro radical del FMI en torno de los controles de capitales
Leer artículo >Los retos de los países emergentes, dadas sus particularidades macroeconómicas, para retomar la senda de crecimiento
Leer artículo >Las perspectivas poscrisis de los BRIC: ¿Rusia anda al mismo ritmo que todos los demás?
Leer artículo >La poscrisis arrastra al sistema financiero internacional hacia una modernización irreversible: la máquina garantiza mayor transparencia que el ojo humano
Leer artículo >De cómo al interior del sur andino hay rivalidades iguales o más grandes que las que esa región tiene con el resto del …
Leer artículo >En medio de las protestas, en el sur andino se esconde un mercado por entender y explorar
Leer artículo >¿Qué grado de modernidad han alcanzado las universidades del sur andino?
Leer artículo >Entendiendo las raíces de algunas protestas sociales
Leer artículo >Buscando culpables para la crisis financiera más grande de los últimos tiempos
Leer artículo >Un análisis de los perjuicios causados por el contrabando que circula en el sur andino
Leer artículo >Ideas en retrospectiva para un nuevo orden del comercio internacional
Leer artículo >