#

Economía

Cusco sin turismo: razones para no repetir el plato

Edición de a 2010

El impacto del turismo –y sus avatares– en la economía de las familias cusqueñas

Por Hans Rothgiesser *

* Economista del Instituto Peruano de Economía

 

Tengo la suerte de tener familia en el Cusco, por lo que he tenido la facilidad de poder viajar por lo menos una vez al año a esta hermosa ciudad. Gracias a esto he tenido la oportunidad de apreciar cómo a través de los años el Cusco ha mejorado considerablemente. Por ejemplo, tengo que hacer memoria conscientemente para recordar la Plaza de Armas atestada de vendedores ambulantes que se apropiaban del piso y hacían difícil visitarla y apreciar la impresionante arquitectura de la Catedral y de las demás construcciones históricas que hay a unas cuantas cuadras de distancia.

No obstante, a pesar de las mejoras siempre me ha llamado la atención cómo distintos grupos se resisten a la idea de que la ciudad está mejor. A veces esta resistencia llega a niveles de irracionalidad hilarantes. Por supuesto que todas las cifras oficiales que uno pueda presentar son negadas de inmediato, así como todas las cuentas nacionales, por impresionantes que sean, bajo la creencia de que toda información está manipulada. No importa que el PBI del sector turismo a nivel nacional haya crecido en más de 120% desde 1991 hasta el año pasado. Tampoco importa que el PBI de Cusco haya crecido más de 70% desde el 2001 hasta el 2008. 

 

Quiénes son y qué hacen

Así que ni modo. Partamos de información que no es de índole macroeconómica. En algo tiene que haber aportado que desde 1992 al 2008 el ingreso de turistas extranjeros a Machu Picchu haya crecido en ni más ni menos que 1,450%. Y no, no es un error de tipeo. Se pasó de 39,720 personas a 616,110. En el 2009 los visitantes a Machu Picchu que venían del extranjero representaron un 71.4% del total. Estos turistas típicamente tienen más recursos para comprar productos o contratar servicios en Aguas Calientes o en Cusco que los turistas nacionales. De hecho, ante esta avalancha de demanda por servicios y productos relacionados con el turismo en el Cusco, ha variado la estructura del empleo en dicha ciudad. Por ejemplo, si en el 2003 había 3,301 personas trabajando formalmente en el rubro hoteles y restaurantes, en el 2007 –apenas cuatro años después– ese número se había incrementado a 13,248, lo que representa un aumento de poco más de 300%. Como es lógico, la importancia relativa del empleo en hoteles y restaurantes es mayor en el Cusco que en el resto del país. Mientras que solamente el 4.6% del empleo formal a nivel nacional está ocupado en hoteles y restaurantes, en el Cusco ese porcentaje sube a casi el doble, 8.6%. 

Es importante resaltar que ni más ni menos que el 72% de los turistas que eligieron venir del extranjero lo hicieron para “conocer Cusco o Machu Picchu”. Como lo identifica el texto Que vuelvan los turistas de Arellano Marketing, en promedio los visitantes que vienen por vacaciones, recreación u ocio se quedan once noches en el Perú, de las cuales seis las pasan en Cusco. Apenas el 21% de ellos se queda en hoteles de cuatro o cinco estrellas. Es decir, los hoteles y hostales de tres, dos y una estrella, así como los hospedajes no clasificados –los cuales emplean directamente a más de 4,000 personas– son los que se benefician más del boom de arribos de turistas a la ciudad imperial y no solamente las grandes cadenas de hoteles, como algunos alegan. No es casualidad que mientras que a nivel nacional el número de hospedajes subió del 2003 al 2009 en el nada despreciable porcentaje de 42.7%, en el Cusco haya subido aún más, en 69.3%. Además, como lo indica el mismo artículo, el 70% de los turistas extranjeros tiene educación superior, posgrados, maestrías o doctorados. Es decir, se trata típicamente de gente con buena educación, acostumbrada al buen trato. 

Dado que además los restaurantes, cafés y bares emplean a más de 22,000 personas y la actividad de la artesanía y su comercio, así como la producción de textiles, involucran a alrededor de 20,000 personas –casi todas ellas cusqueñas o de la región–, se hace difícil defender la posición de que el turismo no tiene un impacto positivo significativo en la economía de la región. Pero está bien. Sigamos negando la veracidad de las cifras por el ánimo del debate.

 

El impacto es real

Hace unas semanas la Cámara Regional de Turismo de Cusco tuvo la interesante iniciativa de evaluar las consecuencias de la caída de esta actividad en la ciudad. Después de todo, si se niega que haya un impacto positivo del crecimiento del turismo en Cusco, que éste haya caído como consecuencia de las fuertes lluvias de inicios del año no debería haber tenido impacto. Y la verdad es que sí lo ha habido. Por ejemplo, dado que hay menos turistas, los hoteles y restaurantes compran menos de los mercados, lo cual es sentido directamente por los que atienden en dichos puestos. Como suele ser el caso, los más afectados terminan siendo los de menores ingresos. Un gran hotel trabaja con contratos a largo plazo, por lo cual si hay una caída en las llegadas, no importa, porque ya está asegurando contratos para dentro de unos meses (según cifras de Promperú, el 69% de los turistas que vinieron del extranjero durante el 2009 planificaron su viaje con más de cinco meses de anticipación). En cambio, el que atiende en un mercado tiene una serie de cuentas que pagar a mucho más corto plazo y ninguna otra fuente de ingreso para pagarlas. Si la ausencia del turismo es más sufrida por los de menores ingresos, por lo menos se tiene que aceptar que en su presencia los de menores ingresos sí se benefician.

El turismo no solamente contribuye con empleo, incrementando los ingresos de las familias y ayudando a combatir la pobreza. Además tiene una serie de efectos adicionales no cuantificables. Por ejemplo, contribuye positivamente a la imagen del país; fomenta la cultura y la tradición. No hay olvidar tampoco que la actividad del turismo tiene encadenamientos que hace que su desarrollo arrastre otras industrias: transporte, servicios, entretenimiento, etc. Ahí reside su verdadero potencial como socio del desarrollo. Y Cusco es prueba de que esos efectos no son fantasía. No dejemos pasar desapercibido el hecho de que el ingreso promedio por familia del quintil más pobre creció entre el 2003 y el 2008 en ni más ni menos que 25.3%, y el del quintil segundo más pobre en 42.7%. Es decir, los cusqueños de menores recursos están viendo crecer el dinero al que pueden acceder cada mes. 

Por ejemplo, los Hoteles Casa Andina Cusco tienen 300 proveedores listados, de los cuales 201 son locales. Eso es 67% de los servicios y bienes que necesita un hotel del más alto nivel para funcionar. Conforme el hotel es de menos estrellas, usa una mayor proporción de proveedores locales, beneficiando en una mayor proporción a los cusqueños. Por otro lado, de los 250 trabajadores listados en los Hoteles Casa Andina Cusco, 228 son cusqueños. Eso es 91%. 

 

Una gran oportunidad

Todo esto de lejos no quiere decir que el turismo ha salvado al Cusco. Aún queda mucho por hacer y las mediciones de pobreza extrema nos lo recuerdan. Quizá el distrito mismo de Cusco tenga apenas 7.3% de pobreza extrema, pero los distritos cercanos que tranquilamente se podrían beneficiar del influjo de turistas con una correcta coordinación entre el Gobierno Regional y el Mincetur– no están tan bien que digamos. Según data del INEI del 2007, Paucartambo tiene 62% de pobreza extrema y Paruro 59%. Chumbivilcas tiene 58% y Acomayo, 56.5%. Así que no estamos para ponernos exquisitos cerrándole la puerta a una oportunidad de desarrollo con tanto potencial como el turismo sostenible. Sobre todo, si se trata de una actitud que no solamente se instala en grandes ciudades, sino que permite crear puestos de trabajo en zonas alejadas.

En ese sentido, alrededor de la ciudad imperial aún tenemos destinos como Choquequirao o el Valle de la Convención que no son completamente aprovechados y que ofrecen una experiencia distinta a la comúnmente promocionada. Esto implica atraer la atención un tipo distinto de turista que necesariamente tenga que pasar tiempo en Cusco, así como crear ingresos adicionales para las familias que viven en comunidades cercanas a esos destinos. Claro, si estas familias se dejan.

 

 

0 comentarios

Escriba su comentario *





Normas de uso:

Esta es la opinión de nuestros lectores, no de PERUeconomico.com

No está permitido dejar comentarios contrarios a las leyes peruanas o injuriantes

Su comentario no debe exceder los 1500 caracteres

Temas relacionados: Economía

Regreso al abismo

Edición de a 2010

Una visión pesimista de lo que sería, a la luz de los vaivenes económicos en Europa, la segunda fase de la crisis financiera internacional

La nueva generación

Edición de i 2010

¿Puede redundar en algún beneficio el vertido de petróleo de BP?

Ayuda psicológica para matrimonios aplicada al G-20 y al FMI

Edición de o 2010

Se abre el debate sobre algunas necesarias reformas en la comunicación entre el Fondo Monetario Internacional y los países desarrollados

La gran migración de China

Edición de n 2010

Las migraciones internas en China podrían reducir la desigualdad entre sus habitantes

Grandes ideas procedentes de países pequeños

Edición de 2010

No es necesario que los países sean grandes para que otros quieran seguir sus modelos económicos, hay mucho que aprender de los países pequeños

La economía de mañana

Edición de m 2010

Las proyecciones económicas para el país y las variables que podrían cambiarlas

LA ECONOMÍA DEL 2011

Edición de m 2010

El próximo año podría ser muy positivo para la economía del país. Esta ya no dependerá del impulso fiscal y se sostendrá en el …

El camino al crecimiento poscrisis

Edición de l 2010

Los retos de los países emergentes, dadas sus particularidades macroeconómicas, para retomar la senda de crecimiento

¿Quién debería presidir el FMI?

Edición de s 2010

Perfilando sucesores para Dominique Strauss-Kahn

El fin de una era en las finanzas

Edición de s 2010

El giro radical del FMI en torno de los controles de capitales

El caballo de Troya de Europa

Edición de n 2010

Por qué la crisis de Grecia podría catalizar la unidad en el Viejo Continente

Ricos y riesgosos

Edición de a 2010

La monetización de los déficit fiscales: un riesgo latente para varias economías –incluso avanzadas– en el 2010