El panorama histórico, las relaciones regionales y el entorno que han acabado colocando a quien alguna vez fuera un outsider ideológico en el rol de cabeza visible de la izquierda peruana
Tras varias décadas, ha llegado al poder central en el Perú –por la vía democrática– un gobierno de tendencia abiertamente izquierdista. ¿Pero es realmente el nuevo gobierno el reflejo de un frente con ideas comunes? La premisa de Perú Económico es que no: la izquierda está fragmentada de tal manera en el país desde hace tantos años que bien vale la pena ahondar en cada grupo que hoy la conforma. El punto de partida: un mapa conceptual del desarrollo de la historia de la izquierda peruana y las diversas agrupaciones que la han ido conformando como íconos visibles. Luego, la desagregación de los grupos que hoy son entendidos por la sabiduría convencional como prototipos de izquierdistas en el país, y que acá se propone aglomerar en cinco grandes bloques visibles, para entender de dónde vienen, qué intereses tienen y, sobre todo, los roles que jugarán en el quinquenio venidero. Asimismo, el poder que tendrán en cuanto a posibilidades de conseguir sus metas y las vallas que eventualmente los podrán detener.
Mapeo rápido
El desarrollo de la izquierda en el país se puede dividir en tres épocas claves. Una primera, salvando los albores del mariateguismo, se inicia en 1964 con la ruptura de China con la URSS. En ese momento, el Partido Comunista Peruano (PCP) se divide y da origen a dos grandes bloques: el PCP-Bandera Roja, que apoya la corriente china, y el PCP-Unidad, que queda del lado soviético. En paralelo, se distingue una corriente que apoya ideológicamente a la Revolución Cubana de Fidel Castro y que sigue una serie de movimientos de naturaleza trotskista.
Una segunda época se inició en 1980 con la conformación de la Izquierda Unida (IU), que simboliza el momento de mayor cohesión de la izquierda peruana a lo largo de la historia republicana. Bajo la férula de un líder articulador, Alfonso Barrantes Lingán, IU consiguió el mayor triunfo electoral esencialmente izquierdista registrado en el país antes del último bienio: la victoria en los comicios a la alcaldía de Lima en 1983. Tras algunos años de protagonismo, no obstante, el cisma volvió a hacerse presente: la IU se fragmenta a partir de las distintas concepciones que existían respecto de la lucha terrorista que desde inicios de década sostenían Sendero Luminoso (SL) y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Finalmente, la tercera época se ha desenvuelto durante las dos últimas décadas, tras la desmembración de IU, y que ha arrojado dos tipos de izquierdismo. Por un lado, el partidocrático, cuyo clímax ha venido dado por el triunfo electoral de Susana Villarán. Y, por otro lado, el de generación espontánea, con la corriente nacionalista de Ollanta Humala y también la etnocacerista de su hermano Antauro como emblemas, que ha acabado catapultando al primero a Palacio de Gobierno en junio último. El humalismo, pues, es una rama ajena al desarrollo histórico de la izquierda: casi una corriente outsider a la que hubo que recurrir, a modo de alquiler, en búsqueda del caudillo consensuado que el débil y fragmentado sistema de partidos izquierdistas fue incapaz de proveer.
El modelo de la negación
Es posible entender el triunfo de Humala como el éxito izquierdista con la negación del partido como eje central de la organización gubernamental. Le ocurrió así a Fidel Castro en Cuba y luego a Hugo Chávez en Venezuela, en una prédica que se enarbola en las ideas de la chilena Martha Harnecker, actual asesora del gobierno venezolano y quien defiende el autogobierno del pueblo.
Pero más allá de la disquisición, ¿con qué gobiernos de una región que post-Consenso de Washington ha ido virando progresivamente a la izquierda puede tender puentes el nuevo oficialismo humalista? La respuesta más práctica es que con cada cual podrá hacerlo a su manera. Con la Cuba de Raúl Castro lo une la oposición tácita al establishment mundial, manifiesta en las críticas al modelo y la apertura comercial; con la Venezuela de Chávez, ni qué decir de la imagen caudillista del líder; con el Ecuador de Correa, la idea de que ese líder puede tener traza moderna y no necesariamente gorilesca; con el Brasil de Lula y Dilma Rousseff, la idea de que un gobierno de base obrera puede ser a la vez moderno e insertado en los mercados mundiales; con la Bolivia de Evo Morales, la reivindicación del campo y la protesta ante la explotación privada de los recursos naturales; con la Argentina de los Kirchner, la figura fuerte de una primera dama que se da por descontado participará activamente en política; y siguen firmas sin que la semejanza con el Chile izquierdista de Lagos y Bachelet –acaso el benchmark más deseable por su madurez política– se manifieste en el ecran al menos a la medida de todos los demás escenarios descritos.
Antes del partidor
En cualquier caso, el hecho es que Ollanta Humala hoy simboliza muchas de esas figuras potenciales y a la vez ninguna, por la incertidumbre que predomina en torno de cuál punto de referencia querrá tomar para diseñar su mandato. Si bien el comienzo político de Humala se dio en Locumba, hoy el entorno cercano del presidente electo, acaso impregnado del aroma de su esposa Nadine Heredia como principal consejera, parece contar con personajes de todos los diversos grupos de influencia cuyas características se desarrollan en las páginas venideras. La pregunta es a cuáles escuchará más y a cuáles priorizará atenciones porque –como se colige de lo allí analizado– hay demandas más que contrapuestas.
Normas de uso:
Esta es la opinión de nuestros lectores, no de PERUeconomico.com
No está permitido dejar comentarios contrarios a las leyes peruanas o injuriantes
Su comentario no debe exceder los 1500 caracteres
Incluso desde antes de que se decidiera el primer gabinete del gobierno de Ollanta Humala, ya se había empezado el análisis de los posibles …
Leer artículo >El desarrollo en infraestructura es considerado uno de los pilares principales para que crezcan los países por distintas razones, y todas son buenas. La …
Leer artículo ><!-- /* Font Definitions */ @font-face {"Cambria Math"; panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, …
Leer artículo >El tránsito del caudillismo al liderazgo es, en un país con tradición mesiánica, un reto que exige trascender los discursos para cambiar añejos paradigmas …
Leer artículo >La publicidad online como oportunidad ante la crisis financiera
Leer artículo >Lo que viene (con los pies sobre la tierra) en entretenimiento y cultura el próximo año
Leer artículo >No es que el agua se haya agotado por completo, pero ya en algunas zonas del planeta exhibe las particularidades de un recurso no …
Leer artículo >Los problemas hídricos son más serios en el Perú que en otras partes del planeta, y aunque varios han empezado a resolverse, requieren mayor …
Leer artículo >