FOZ

El desarrollo político según Grondona

Edición de Diciembre 2011

 A sus 79 años, Mariano Grondona ha publicado un último libro centrado en un tema que le ha sido especialmente caro durante su vida: el desarrollo político, tarea aún por lograr en su país, Argentina. Partidario de una democracia pluralista y estable, aunque sea lenta y acumulativa, Grondona identifica 20 contrastes que diferencian a los países políticamente desarrollados (PPD) de aquellos que no lo son (PND).

·         La tolerancia, la actitud predominante en los PPD, donde las principales fuerzas políticas no sólo han llegado a soportarse mutuamente, sino que han establecido normas de convivencia que todas respetan.

·         El republicanismo: en los PPD, se ha superado el antiguo absolutismo para instituir una pluralidad de poderes que se controlan recíprocamente. En los PND, por el contrario, subsisten fuertes hábitos autoritarios, capaces de desnaturalizar la convivencia republicana.

·         El Estado de Derecho: en los PPD, la concepción del respeto por el Derecho se antepone a la postulación del Bien. En los  PND, en cambio, las fuerzas dominantes afirman buscar el bien común, tal como ellas lo predican, sin mayor respeto por la institucionalidad.

·         En los PPD, se distingue claramente al Estado, una estructura permanente, del Gobierno, que es temporal y consecuencia del humor cambiante de los votantes. En los PND, los gobiernos plantean sus políticas propias como si fueran de Estado.

·         En los PND, se postulan ideales sin preocupación sobre cuán   realizables son; por ello, la demagogia abunda. Esta restricción cultural ya ha sido superada en los PPD.

·         En los PND, predomina lo que Grondona denomina una cultura matutina: un entusiasmo colectivo por los comienzos, por los cambios bruscos, por las revoluciones. En los PPD, en cambio, predomina una cultura vespertina: la satisfacción por la tarea planificada y bien hecha, cuyo remate, “más que con las luces del alba que todo lo prometen, sólo se vuelve evidente con el sobrio balance del atardecer”.

·         Los PPD siguen la definición aristotélica de la justicia: un trato por igual, respecto de lo que los hombres tienen de iguales, y uno desigual en lo que son desiguales. En cambio, los PND suelen insistir en un igualitarismo teórico que se diluye en un populismo clientelista ineficiente.

·         Los PPD gozan tanto de legitimidad –una coincidencia entre el régimen político y los valores de la sociedad– como de eficacia, un cumplimiento razonable por  parte del gobierno de las expectativas sociales. Los PND, en cambio, suelen verse afectados de ilegitimidad y de ineficacia.

·         Grondona sigue a Robert Nozick en su diferenciación entre normas –las leyes del sistema político interiorizadas por los gobernantes y gobernados, y que son vividas como si se tratasen de imperativos morales– y reglas –aquellas que pueden ser manipuladas por los gobernantes según sus conveniencias–. En los PPD, predominan las normas; en los PND, en cambio, las reglas. Y en estos últimos abundan los pasajeros-gratis, quienes aspiran a beneficiarse de las reglas sin pagar los costos.

·         En los PPD, erradicar la pobreza constituye un objetivo respecto del cual se avanza; en los PND, por debajo de un discurso igualitario, muchas veces la pobreza subsiste o se agrava.

·         La tradición sirve para consolidar los hábitos colectivos. A las  democracias antiguas les resulta más fácil mejorar que a las nuevas. Inglaterra tiene más de 300 años de democracia; EEUU, más de 200 años. América Latina, sólo décadas.

·         La religión ha tenido un efecto en el desarrollo económico y político. Según Max Weber, el protestantismo le dio, al inicio, una ventaja a Holanda, Inglaterra, EEUU, Alemania y los países nórdicos. La variante farisea asume que el éxito en la vida terrenal no constituye, como afirma la tradición publicana, un riesgo para la salvación en la otra vida. Actualmente, la religión más resistente al desarrollo moderno resulta el Islamismo.

·         En los PPD, hay actos de corrupción, pero en los PND hay un verdadero estado de corrupción generalizado.  

·         Los PPD aceptan el principio mayoritario y el respeto a las minorías. En los PND, el principio mayoritario a veces se vuelve absoluto o, a la inversa, queda anulado por alguna minoría prepotente.

·         En los PPD, hay una adecuada mezcla de intransigenciaflexibilidad: hay intransigencia en los principios, pero flexibilidad en todo lo demás. En los PND, los actores políticos suelen ser muy rígidos, falsamente principistas, allí donde debieran ser flexibles; aunque tratan con flexibilidad, a veces con cierta indiferencia, las cuestiones de principios.

·         Los PND se caracterizan por una cultura de la excusa, que intenta desviar hacia otros la culpa por lo malo que ocurrió. Toma un tiempo desarrollar una cultura de la responsabilidad, en la cual se asumen los errores con la intención de superarlos.

·         Los PND presentan algunos vicios de representación que impiden una expresión electoral auténtica de la mayoría. En los PPD, en cambio, hay predisposición para aprovechar los beneficios que la tecnología facilita para mejorar la democracia directa.

·         Los PPD procesan sus diferencias sobre la base de un consenso generalizado que limita la necesidad de la coacción. Al disminuirla, la vuelven más efectiva. En cambio, en los PND suele haber hondos disensos.  El típico maniqueísmo condena al rival en vez de integrarlo. Ello fomenta la impotencia represiva de un Estado que resulta abrumado, al cual se le hace difícil retener el monopolio de la coacción. También, en los PND, muchos quieren cortar camino, en vez de usar los canales institucionales establecidos.

·         En los PND, el caudillismo tiende a sobrepasar la vigencia de las leyes, por tanto, es extrainstitucional; en los PPD, en cambio, el carisma es intrainstitucional, circula a través de las instituciones establecidas.

·         Los demagogos de los PND prometen a sus seguidores una  felicidad sobre la base de subsidios y ayudas estatales, mientras que en los PPD se busca ofrecer una igualdad de oportunidades para que cada quien, con su propio esfuerzo, busque la felicidad que desea, en libertad.

 

0 comentarios

Escriba su comentario *





Normas de uso:

Esta es la opinión de nuestros lectores, no de PERUeconomico.com

No está permitido dejar comentarios contrarios a las leyes peruanas o injuriantes

Su comentario no debe exceder los 1500 caracteres

Temas relacionados: FOZ